¿Qué es la Chamomilla y para qué sirve?

La manzanilla es probablemente la planta medicinal más consumida de Europa y, aun así, sigue habiendo confusión con ella: bajo el mismo nombre se venden dos plantas distintas y hay una precaución importante que casi nadie menciona.
Qué es la Chamomilla
Matricaria chamomilla —también llamada Matricaria recutita— es la manzanilla alemana o común, una planta anual de la familia de las asteráceas, la misma de las margaritas y los girasoles. Es la que se usa en la inmensa mayoría de infusiones.
Lo que se aprovecha son las flores, esas cabezuelas de centro amarillo y pétalos blancos con un olor característico a manzana, que es de donde le viene el nombre.
Alemana y romana: no son la misma
| Manzanilla alemana | Manzanilla romana | |
|---|---|---|
| Especie | Matricaria chamomilla | Chamaemelum nobile |
| Porte | Anual, erguida, hasta 50 cm | Perenne, rastrera |
| Receptáculo floral | Hueco al cortarlo | Macizo |
| Sabor | Suave, dulzón | Más amargo |
| Uso principal | Infusión digestiva | Aceite esencial, cosmética |
El truco del receptáculo hueco es la forma más fiable de distinguirlas: corta una cabezuela por la mitad y mira el centro.
Sus principios activos
- Bisabolol y camazuleno. Del aceite esencial, con actividad antiinflamatoria. El camazuleno es el que da el color azulado al aceite destilado.
- Apigenina. Un flavonoide que se une a receptores cerebrales relacionados con la relajación, y la explicación más plausible de su fama como calmante suave.
- Mucílagos. Con efecto suavizante sobre las mucosas.
Para qué se usa
- Digestiones pesadas, gases y espasmos. Su uso más asentado y el mejor respaldado por la tradición y por su composición.
- Nerviosismo e insomnio leve. Efecto suave, no comparable al de una planta sedante como la valeriana.
- Irritación de la piel. Uso externo, en compresas o cremas.
- Irritación ocular. Uso tradicional muy extendido, pero desaconsejado: ver el apartado de precauciones.
- Cólicos del lactante. Uso tradicional; siempre con criterio pediátrico.
Cómo preparar la infusión
Una cucharadita de flores secas —entre 1 y 3 gramos— por taza de 200 ml. Agua caliente pero no hirviendo, en torno a los 90 grados. Tapar y dejar 5 a 10 minutos.
Tapar es lo que más cambia el resultado: los principios activos de la manzanilla están en su aceite esencial, que es volátil. Si dejas la taza destapada, una parte se va con el vapor.
Hasta tres tazas al día es la pauta habitual. Más detalle en cómo preparar remedios caseros con plantas.
Precauciones
La manzanilla tiene fama de ser absolutamente inofensiva, y casi lo es, pero hay tres matices reales:
- Alergia a las asteráceas. Si eres alérgico a la artemisa, la ambrosía, el crisantemo o la caléndula, puedes reaccionar también a la manzanilla. Las reacciones descritas van de la dermatitis a casos aislados de anafilaxia.
- No la uses en los ojos. Es el consejo tradicional más extendido y el peor. Una infusión casera no es estéril, y aplicarla sobre una conjuntiva irritada puede introducir bacterias y agravar el cuadro. Para los ojos, suero fisiológico estéril.
- Anticoagulantes. Contiene cumarinas naturales. En consumo muy elevado y combinada con anticoagulantes, conviene consultarlo.
En embarazo, el consumo ocasional en infusión se considera aceptable, pero se desaconsejan las dosis altas y prolongadas.
Cultivo y conservación
Es una de las plantas medicinales más fáciles de cultivar: se siembra directamente, prefiere sol pleno y suelo bien drenado, y no pide prácticamente nada. Incluso se resiembra sola de un año para otro.
Recoge las cabezuelas cuando los pétalos blancos empiezan a inclinarse hacia atrás, que es su punto de máxima concentración, y hazlo por la mañana después de que se evapore el rocío. Seca a la sombra, en capa fina y con ventilación, como explicamos en la guía de secado.
Guardada en tarro hermético, opaco y en sitio fresco, mantiene sus propiedades alrededor de un año. Si ha perdido el olor, ha perdido el aceite esencial y ya solo es agua con color.
Puedes verla junto a otras opciones en las mejores plantas medicinales para cultivar en casa.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas tazas al día se pueden tomar?
Hasta tres es lo habitual. No hay motivo para superarlo de forma sostenida.
¿La manzanilla da sueño?
Tiene un efecto relajante suave, atribuido sobre todo a la apigenina. Ayuda a bajar revoluciones, pero no es un somnífero.
¿Se puede dar a bebés?
Se ha usado tradicionalmente para los cólicos, pero en lactantes cualquier infusión debe consultarse con el pediatra antes.
¿Sirve para el dolor de estómago por nervios?
Es justamente el escenario donde mejor encaja: combina efecto antiespasmódico con efecto calmante suave.
¿En bolsita o a granel?
A granel suele conservar mejor el aceite esencial, porque la flor está más entera. En bolsita, el triturado fino hace que se degrade antes.
En resumen
La manzanilla merece su fama: es suave, versátil, barata y fácil de cultivar. Solo dos cosas que recordar —si eres alérgico a las asteráceas, cuidado, y nunca en los ojos— y tapar siempre la taza.
Aviso: la información de este artículo es divulgativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Consulta con tu médico o tu farmacéutico antes de usar plantas con fines terapéuticos, especialmente si tomas medicación, estás embarazada o en periodo de lactancia, o vas a administrárselas a un menor. Natural no significa inofensivo.

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