Lavanda: una planta silvestre con grandes propiedades

La lavanda es de las pocas plantas que cumplen en los tres terrenos a la vez: es ornamental, es aromática y tiene un uso medicinal con respaldo real. Además es casi imposible de matar si se entiende una sola cosa sobre ella, que es lo que le pasa con el agua.

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  1. Qué es la lavanda
    1. Las tres que vas a encontrar
    2. Sus principios activos
  2. Para qué se usa
  3. Cómo se usa
    1. Infusión
    2. Aceite esencial
    3. Saquitos y ambientadores
  4. Cultivo: el error del riego
    1. Cuándo cortarla
  5. Precauciones
  6. Preguntas frecuentes
    1. ¿La lavanda ayuda a dormir?
    2. ¿Puedo poner aceite esencial puro en la piel?
    3. ¿Por qué se me muere la lavanda?
    4. ¿Lavanda o lavandín?
    5. ¿Cuánto dura la flor seca?
  7. En resumen
  8. Sigue leyendo

Qué es la lavanda

El género Lavandula agrupa unas cuarenta especies de arbustos perennes de la familia de las lamiáceas, originarias de la cuenca mediterránea. Se reconocen por sus hojas estrechas y grisáceas y por las espigas florales moradas que se alzan sobre el follaje.

Lo que se usa son las flores, y en concreto su aceite esencial.

Las tres que vas a encontrar

Especie Nombre común Aroma Uso principal
Lavandula angustifolia Lavanda verdadera o fina Dulce, suave La medicinal. Aceite esencial de calidad
Lavandula latifolia Espliego Alcanforado, penetrante Más alcanfor, uso más respiratorio
Lavandula × intermedia Lavandín Intenso, algo áspero Híbrido de los dos. Perfumería y limpieza

La distinción importa al comprar: el lavandín produce mucho más aceite y es bastante más barato, así que domina el mercado. Si buscas uso medicinal, la etiqueta debe decir Lavandula angustifolia.

Sus principios activos

  • Linalol y acetato de linalilo, los dos compuestos mayoritarios de su aceite esencial y los responsables de su efecto relajante.
  • Alcanfor, escaso en la lavanda fina y abundante en el espliego y el lavandín.
  • Taninos y flavonoides.

Para qué se usa

  • Ansiedad y descanso. Su uso mejor documentado. Existen preparados orales de aceite esencial estandarizado con estudios favorables en ansiedad leve.
  • Dificultad para dormir. En aromaterapia, unas gotas en la almohada o en un difusor.
  • Picaduras y quemaduras leves. Uso externo, diluido.
  • Dolor de cabeza tensional. Masaje diluido en sienes y nuca.
  • Repelente de polillas. Bolsitas de flor seca en los armarios, que es su uso doméstico clásico.

Cómo se usa

Infusión

Una cucharadita de flores secas por taza, agua caliente sin hervir, tapar 10 minutos. Sabor intenso y algo amargo; combina bien con melisa o manzanilla. Hasta dos tazas al día.

Aceite esencial

Aquí hay que ser preciso, porque es donde se cometen los errores:

  • Difusor: unas gotas en agua. La forma más segura.
  • Piel: siempre diluido en un aceite portador —almendras, jojoba, oliva—, a razón de 2 o 3 gotas por cucharada. La lavanda es de los pocos aceites que algunas fuentes admiten aplicar puro en puntos muy concretos, pero diluir siempre es la opción prudente.
  • Vía oral: no, salvo preparados farmacéuticos formulados para ello. Un aceite esencial de herbolario no está pensado para ingerirse.

Saquitos y ambientadores

Flor seca en una bolsita de tela dentro del armario o el cajón. Estrújala de vez en cuando para reactivar el aroma. Dura meses.

Cultivo: el error del riego

La lavanda quiere lo contrario de lo que la gente le da. Es una planta de monte mediterráneo seco:

  • Sol pleno. Cuantas más horas, mejor.
  • Suelo pobre y muy drenante. En tierra rica crece frondosa y florece poco.
  • Riego escaso. Una vez establecida, casi nada. El exceso de agua es lo que la mata, por pudrición de raíz, y es con diferencia la causa más común de fracaso.
  • Nada de encharcamiento. Si la tienes en maceta, sin plato con agua debajo.

Pódala cada año después de floración, cortando sin llegar a la madera vieja, que no rebrota. Si la dejas sin podar se vuelve leñosa, se abre por el centro y ya no hay marcha atrás.

Tienes más sobre esto en la guía de cuidado de plantas aromáticas y en las aromáticas que funcionan en maceta.

Cuándo cortarla

El momento cambia mucho el resultado: corta cuando la mitad de las florecillas de la espiga se han abierto, por la mañana y con el rocío ya evaporado. Es su punto máximo de aceite esencial.

Seca en manojos colgados boca abajo, a la sombra y con ventilación, como explicamos en la guía de secado.

Precauciones

  • Nunca ingerir el aceite esencial sin que sea un preparado formulado para ello.
  • Sedantes y ansiolíticos. Puede sumar su efecto. Consúltalo si tomas alguno.
  • Embarazo. Uso aromático ocasional se considera aceptable; evita el aceite en dosis altas.
  • Dermatitis de contacto. Poco frecuente pero posible, sobre todo con aceite sin diluir.
  • Niños pequeños. Los aceites esenciales, con mucha prudencia y nunca cerca de la cara en lactantes.

Preguntas frecuentes

¿La lavanda ayuda a dormir?

Es su uso más respaldado. Funciona mejor como apoyo para relajarse que como somnífero: no noquea, baja revoluciones.

¿Puedo poner aceite esencial puro en la piel?

Lo prudente es diluirlo siempre en un aceite portador, aunque la lavanda sea de los más tolerados.

¿Por qué se me muere la lavanda?

Casi siempre por exceso de riego o por un suelo que no drena. Es una planta de secano: se riega mucho menos de lo que parece.

¿Lavanda o lavandín?

Para aroma y limpieza, el lavandín va bien y es más barato. Para uso medicinal, Lavandula angustifolia.

¿Cuánto dura la flor seca?

Alrededor de un año conservando buen aroma, guardada en sitio seco y oscuro. Si ya no huele, ya no sirve.

En resumen

La lavanda es de las plantas más agradecidas que existen: da flor, aroma, uso medicinal y pide prácticamente nada. Dos claves y no hay pérdida: compra angustifolia si la quieres medicinal, y riégala mucho menos de lo que te pide el instinto.

Puedes ver otras opciones en plantas para aliviar el estrés y en las mejores medicinales para cultivar en casa.

Aviso: la información de este artículo es divulgativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Consulta con tu médico o tu farmacéutico antes de usar plantas con fines terapéuticos, especialmente si tomas medicación, estás embarazada o en periodo de lactancia, o vas a administrárselas a un menor. Natural no significa inofensivo.

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